No soy ná material de hueones, así tal cual. La culpa, se aprende, es una forma de control y muy efectiva. Pero ahora creo que lo mejor es let it go and let it god por lo que haré una terapia grupal respecto de la culpa.
En esta ocasión les hablaré de mis pesos innecesarios para dejarlos ir bien lejos y liberarme de esas cosas horribles que no hacen más que romperme el corazón:
-Decir sí cuando debo decir no. Porque con cada no se abre la puerta para un sí. Hay que parar, porque el miedo consume la existencia. Poder decir: No, no quiero. Es tal como lo dice Benedetti: poquito a poco abres la mano y nunca más puedes cerrarla.

-Hacer cosas que me hacen mal sabiendo que me hacen mal. Usted pensara “oh dios mio la cabra lesa” pero le apuesto que si ve un chocolate rico se lo zamparía. Creo que la categoría comer mal cabe regio en este punto, junto con la “jamás hacer ejercicio”. Sinceramente, ahora como sanito, pero el ejercicio la verdad me da flojera, se que algún día tendré que hacer, pero no sera hoy.
-Falta de organización y la perdida de tiempo: Básicamente dejar de bartolear y ponerse a trabajar. Pero ademas de eso que el tiempo de trabajo sea eficiente para que sea menos. Al principio es el infierno, después es menos malo y después es perfecto. Como recién volví de un paro de seis semana, sigo en la etapa “infierno” progresando a infiernillo.
-Internet: i ❤ internet, pero me agobia un poco, quizás no lo suficiente, pero igual lo hace. Realmente me es muy difícil poder pasar mucho tiempo sin usarlo. De hecho, creo que desde febrero que no paso un día con cero internet. Igual es preocupante, porque la nomofobia es algo real y verdadero.
-Dormir y despertar: Antes era más fácil, pero con el cambio de horario, es lo peor. Señora Bachelet haga algo.
-El desorden, tener un montón de cosas que no sirven de nada y que jamás  se usaran. Mejor regalárselas a alguien que si las quiera o botarlas simplemente. Con mi mamá tenemos un sistema muy bueno: las ponemos en una bolsa con una hoja que detalle que contiene la bolsa, la dejamos en la esquina y corremos. Siempre hay alguien que se las lleva.
-Dejé la peor para el final: Rodear por gente que no nos ayuda a ser mejores y ni siquiera nos hace felices. O peor, buscar a alguien que no te quiere por costumbre. Es la peor de todas porque esta clase de conductas son un patrón, que esclaviza a las personas y romperlo es difícil si no se tiene conciencia de lo que se esta haciendo mal.
Mejor perder el miedo al cambio, dejar de temerle al progreso y olvidar la culpa. Hay que traerse de alguna forma al presente, y vivir en él.
Porque no soy na material pa hueones tontos y menos voy a andar como arquitecta de mi propia desgracias porque para eso ya hay harta gente perdida en la existencia, torpe y terca que cree que tiene la razón siempre y en realidad yo solo les puedo decir: dejen de humillarte giles.

Podría decirle a esa gente: ¿Tú eres tonto y no pensai?,¿Te faltan palitos pa la selfie o que? pero en realidad eso me parece muy agresivo así que solo diré:

¿Por qué buscar en las ramas, lo que hay que encontrar en las raíces?

Raíces de Alerce milenario, Hornopiren.

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