Bienvenidos al día 3!

Antes de empezar esta entrada quiero contarles algo: De cada red social que he escuchado he tenido una cuenta, incluso de la red social del hijo de piñera. Y probablemente no soy la única, pues si tienes menos de 25 años, cualquier persona podría encontrar tu fotolog de cuando tenías 15 años.

En la Universidad de las Redes Sociales yo aprobé con nota 7 promedio 7 varios ramos, como Instagram, Twitter y Google+. Me eché Myspace y actualmente estoy en la pitilla con Facebook. Snapchat y fotolog los terminé botando porque nunca les agarré el hilo. También boté Whatsapp, porque me tenía chata y sentía todo el rato que me lo iba a echar.

Lamentablemente hubo gente que no aprendió nada en su paso por la RRSS University, no entendieron cómo usarlas y terminan siendo insoportables. Creen que su vida es una especie de protagonistas de la fama y su camino de la casa a la micro es algo interesante o que sacarse una foto llorando para subirla a facebook es normal.

El problema es cuando alguien a quien quieres mucho en la vida real se dedica a hacer el tonto en redes sociales a un nivel que termina siendo dos personalidades completamente diferentes. Yo creo que gracias a ellos se inventaron todas las opciones de silenciar de las redes sociales, pues dentro de las nuevas reglas de la amistad seguir tus amigos en redes sociales e interactuar con ellos ya es una regla de oro.

Regla de oro que yo rompí, varias veces de hecho.

Me pasa que hay personas a quienes quiero mucho como amigos, me parecen maravillosas y ojalá poder tomar muchos tecitos. Pero hay cosas que ni la amistad más fuerte aguanta, como 20 stories de boomerang a diario, horas y horas dedicadas a pelar al ex, pelear con todo el mundo por cosas triviales, etc.

Entiendo la necesidad de estar siempre online, entiendo el vicio, el aburrimiento, el FOMO. Incluso entiendo la adicción al like. Pero creo que este abuso con las redes sociales me ha llevado a replantear donde pongo mi atención, pues ya hay tantos estímulos tratando de llevarse toda mi atención que el cariño que yo pueda sentir por alguien no justifica el tener que estar todo el tiempo pendiente de lo que hace. Me da mucha flojera.

Me da pena decir que ahora no basta con que seamos amigos, sino que ademas es casi obligatorio que todo el mundo debe saber lo felices que somos juntos, lo que tenemos que demostrar  y terminamos subiendo fotos de cada vez que nos juntamos y teniendo interacción constante. Creo que este tipo de comportamiento a largo plazo va a terminar erosionando las relaciones interpersonales ( Lo creo de verdad, fijo que hay papers de esto). Porque cuando uno realmente quiere a alguien no es necesario hacer todo esto y por eso los reencuentros con amigos son tan hermosos, es como si el tiempo no hubiera pasado jamás.

Para finalizar la entrada de este día 3, les dejó esta imagen de pictoline en la que hacen un torpedo sobre que red social usar y tener éxito (si esa es su intención).

Besitos, V.

 

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