Todos hemos escrito cosas que después de varios años leemos y nos soprende lo distinto que escribimos. A mí me pasa cada vez que veo el “Un día como hoy” en Facebook. Me dan ganas de inventar una máquina y darme algunos consejos.

Pero como no me los puedo dar a mi misma, los voy a escribir acá.

  • Escribir todos los días: Es algo que empecé a hacer en la universidad y relacionado con temas que me interesaban. Después lo lleve a otro tipo de cosas, como cuentos O poesía. Al principio una escribe dos líneas y después en la misma cantidad de tiempo escribe planas, soltar la mano que le dicen.
  • No esperar la inspiración: Yo vengo conspirando contra la inspiración por la sencilla razón de que es probable que no llegue nunca. Yo trato de escribir todos los días y dejar un día para revisar. Creo que es mejor borrar que esperar la “inspiración” ya que así no se parte desde cero.
  • Buscar a personas que no sean tus amigos para las primeras revisiones: Hay amigos que te van a encontrar cualquier cosa bonita, aunque tener amigos sinceros también es muy útil.
  • Si no tienes una gran imaginación, mejor no escribir sobre cosas que no puedas imaginar o no hayas vivido: Siempre sale mal y forzado. Buscar imágenes de referencia igual es re útil.

Suenan super básicos, pero dan buenos resultados. Por al final casi todo se trata de práctica y si no hay mucha práctica todo termina siendo medio mula.

De hecho las historias malas suelen ser todas iguales: alguien bueno y bacán a quien le pasan cosas malas, pero que mágicamente encuentra todas las soluciones a sus problemas y su vida vuelve a ser bacán. Fome po.

Si su plan es “escribir historias” pueden revisar un libro que se llama “El camino del héroe” de Joseph Campbell, el cual además de ayudarlos a no escribir historias malas los puede ayudar a escribir historias bacanes.

De hecho encontré un monito a lo pictoline de lo que trata el libro.

Eso sería todo por hoy, gracias por estar aquí un día más y les mando muchos besitos 💖